Revisiones en puertas cortafuegos

mantenimiento puertas cortafuego

¿Qué revisiones deben pasar las puertas cortafuegos?

Todo edificio residencial o no residencial que tenga instaladas o donde se vayan a instalar puertas cortafuegos debe cumplir con la normativa aplicable del Código Técnico de la Edificación CTE/DBSI y del Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales, tanto para su instalación como para el mantenimiento preventivo y correctivo que debe realizarse. Existen dos tipos de puertas cortafuegos: De compartimentación, que actúan como una barrera ante el fuego, retardando su avance y de Autocierre, que deben cerrarse autónomamente tras ser abiertas, o al liberarse por un electroimán que las mantiene abiertas. En el mencionado CTE se indica expresamente que el mantenimiento es una exigencia reglamentaria y que son los propietarios de los edificios y establecimientos los responsables de que se cumpla. El mantenimiento preventivo verifica que la puerta mantenga inalterables sus sistemas de retención del fuego en caso de incendio, deben incorporar accesorio de cierre ya que siempre deben estar cerradas.

¿Qué mantenimiento hacer?

Las operaciones de mantenimiento por parte de un cerrajero especialista serán las que determinen los fabricantes en la hoja de características del producto, y como mínimo las siguientes:

En edificios residenciales y sus aparcamientos se realizará un mantenimiento anual de las puertas cortafuegos, revisándose las holguras perimetral y central y ajustándolas a las tolerancias si se requiere. No tendrán elementos que impidan su cierre total, ni ladrillos, ni cuñas, ni otros que interrumpan el normal recorrido de la hoja. Se revisarán las juntas intumescentes; Se verificará que el vidrio no tenga roturas ni grietas, y que sus juntas y sujeciones están bien. Se deberá revisar y regular si lo precisa el dispositivo de cierre controlado –cierrapuertas- y en puertas de doble hoja, se revisará el dispositivo de coordinación del cierre, ajustándolo si es necesario. Y si existe dispositivo de retención electromagnética, se revisará también. Se dejará constancia de todas estas operaciones en un documento que conservará el propietario del edificio o su representante.

Como consejo general indicaremos que no deben usarse sistemas de instalación no permitidos por el fabricante, deben seguirse sus instrucciones en el aplomado y nivelado y comprobación de holguras, instalando todos los componentes necesarios con el preceptivo marcado CE. Nunca se deben instalar cuñas ni candados o cerrojos, ganchos, cadenas, etc. Se verificará que la puerta no esté golpeada ni deformada, que no tenga corrosión, que no presente holguras ni descuelgues, y el estado de sus componentes tales como bisagras, manivelas, cierra puertas, antipánicos, vidrios, juntas intumescentes y cerraduras. Se comprobarán los ajustes hoja-suelo, marco-hoja y la velocidad de cierre. Y se verificará que no existan obstáculos que impidan su movimiento. En caso de necesitar repuestos se utilizarán solo los originales de la marca y modelo, certificados según normativa, y la empresa instaladora o mantenedora empleará únicamente personal cualificado para estas operaciones.

Atendiendo estos consejos, con la revisión anual correspondiente de sus puertas cortafuegos en edificios residenciales de viviendas, podrá tener la seguridad de contar con unos elementos que pueden brindar la protección adecuada en caso de necesidad, y que ésta se alargará durante toda su vida útil.

Puntuación de nuestros lectores
[Total: 1 Promedio: 1]